ORA POR ALGUIEN

Únete a nuestro equipo de intercesión, recibirás cada semana la guía por la cual debemos orar!
Quiero ser intecesor

…por todo el mundo

Nuestra meta es llegar a cada hogar, que en cada casa de este planeta se escuche el evangelio.

ponte en acción

Puedes ser parte de nuestro ministerio y empezar a afectar con el mensaje de Jesús el área donde vives.

Otras noticias

«Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad»
(2 Corintios 3:17)

Si pudiera resumirse la voluntad de Dios en una palabra, sería la palabra libertad. Dios quiere que todos sean libres del pecado, de las enfermedades, de la pobreza, de la opresión y de cualquier otra maldición.

Esa libertad es lo que Jesús vino a darnos. Él dijo: «El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha ungido para proclamar buenas noticias a los pobres; me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos, a dar vista a los ciegos,
a poner en libertad a los oprimidos» (Lucas 4:18). Jesús les enseñó a Sus discípulos a hacer lo mismo. Si tú eres un creyente nacido de nuevo, deberás hacer eso también.

Algunas personas dicen: “Bueno, yo no sé nada al respecto. Quizás no sea la voluntad de Dios para este tiempo”.

Pero escucha, la Biblia dice que Dios nunca cambia. Él no ha cambiado Su voluntad para el mundo. Él no hace una cosa en tal época y luego otra más adelante. La vida de Jesús hace 2000 años fue un cuadro perfecto de la voluntad de Dios, ¡y todavía lo sigue siendo! Por eso nos dejó instrucciones de ir y hacer las obras que Él hizo, y envió al Espíritu Santo para darnos el poder para hacerlas.

Jesús todavía quiere hacer la voluntad del Padre aquí en la Tierra, pero la hará por medio de nosotros. Él tiene que obrar en nuestras vidas hasta que estemos dispuestos a despojarnos de las tradiciones y a dejarle hacer Su obra. Eso es lo que la Iglesia primitiva hizo. Los creyentes empezaron con un avivamiento porque hicieron lo que Jesús les enseñó. Adondequiera que iban, libertaban a la gente.

Oremos por la iglesia de hoy para que le traiga al mundo la libertad de Dios. Dejemos de poner en duda la voluntad de Dios y empecemos a llevarla a cabo. Jesús dijo que las obras que Él hizo, nosotros las haríamos también, y aún mayores (Juan 14:12). Es hora de que empecemos donde Jesús terminó y libertemos a los cautivos.

Lectura bíblica: Isaías 61:1-11
¿Por qué te creó Dios?

«Así que, lo que hemos visto y oído [por nosotros mismos] es lo que les anunciamos a ustedes, para que también ustedes se den cuenta y disfruten de una comunión como colaboradores y partícipes con nosotros. Porque [esta] comunión que tenemos [la cual es una marca distintiva de los cristianos] es con el Padre y con su Hijo Jesucristo (el Mesías)»
(1 Juan 1:3, AMP)

El hombre en realidad es un ser especial. Ha sido hecho a la imagen de Dios, y ha sido creado para tener comunión con el Señor.

Hay gente que cree que Dios hizo al hombre para tener a alguien a quien controlar. Pero Dios no es un controlador. Él es amor, y el amor necesita darse a alguien. Por eso, Dios creó al hombre: para poder darle Su amor.

El Señor pudo haber dado Su amor a los ángeles, y lo hizo. Pero entregar Su amor a los ángeles no fue suficiente. ¿Por qué? Porque los ángeles no están hechos a Su imagen.

Tú haces lo mismo. Por ejemplo, digamos que tienes un perrito en tu casa. Puedes entretenerte con ese animalito, pero con el tiempo llega ese momento en que deseas hablar con alguien; llega el momento en que necesitas establecer comunicación a tu propio nivel.

Tú actúas así porque fuiste creado a la imagen de Dios. Así es Él. Dios desea tener comunión con alguien como Él.

Atrévete a creer que eres realmente especial, único en la creación, hecho por Dios a Su imagen. Atrévete a recibir el amor de Dios, ¡y a corresponder a ese amor!

Lectura bíblica: Génesis 1:26-31
El conocimiento
El conocimiento

«Que la gracia y la paz les sea multiplicada por medio del conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús» (2 Pedro 1:2) Si buscaras la palabra griega traducida como “conocimiento” en esta escritura, descubrirías que...

Leer todo
Tiempo de invocar

Pues «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo» Romanos 10:13 Dos paracaidistas saltan desde un avión a 5000 mts. Ambos están usando paracaídas. Uno de ellos se cruza de brazos, hace caso omiso de la cuerda, y dice a sí mismo: “Estoy perfectamente seguro por causa de mi paracaídas.” Él todavía está diciendo estas

Con tu ofrenda podemos llegar a más personas